La policía de Amsterdam, junto con el magistrado, logró eludir el derecho a un juicio justo y desalojó una okupa en el norte de Amsterdam.
Crisis de la vivienda
Estamos en medio de una crisis de la vivienda. Todxs trabajan como locxs, y nadie tiene dinero para una casa. Un estudio en la ciudad cuesta 2000 € al mes. Una casa por menos de medio millón, ni siquiera encontrarás una en un pueblo cerca de Groningen donde el suelo a veces tiembla. Los propietarios sociales, responsables de alojar a la población, siempre eligen vender apartamentos de vivienda social. Los retrasos en el mantenimiento son lo habitual. El número de personas sin hogar está aumentando, al igual que el número de personas que viven por debajo del umbral de pobreza. Por supuesto, este es el momento de reprimir a las okupas otra vez. [Leer más]









