El 26 de agosto los squats de Spirou Trikoupi 17, Transito 15 y Gare, eran brutalmente evacuados. Tomaba cuerpo la promesa de Kyriakos Mitsotakis de “limpiar” el barrio de Exarchia, refugio para migrantes y solicitantes de asilo.
La solidaridad está en crisis. No porque no la haya, sino porque parece que hay otra fuerza mayor encargada de eliminarla. La Europa del desarrollo, los derechos humanos, la tolerancia y el respeto, se ha corrompido. Las derechas europeas más radicales brotan en todos los países y se apoyan entre sí para que nada las frene. El odio ya no necesita siquiera ser justificado: contra las mujeres, contra las personas pobres, contra las migrantes, contras las racializadas, contra quienes se organizan fuera del sistema. [Leer más]